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domingo, 17 de mayo de 2020

SOCIEDAD EUROPEA EN EL SIGLO XVII

La sociedad siguió manteniendo su estructura estamental, pero la crisis económica y las guerras ocasionaron numerosos conflictos, sobre todo a mediados del siglo XVII. 
Las diferencias sociales se hicieron más profundas entre los estamentos privilegiados y no privilegiados.



El estamento privilegiado 
La nobleza y el clero siguieron manteniendo sus privilegios y la propiedad de la tierra. En España la nobleza recuperó poder político: miembros de la nobleza se convirtieron en validos de los reyes y se incrementarón el número de nobles.

El estamento no privilegiado 
Se caracteriza por su diversidad. En este grupo se encuentra el campesinado y la burguesía urbana, existiendo en cada uno de ellos grupos diferenciados por su riqueza económica.
La situación del campesinado empeoró en toda Europa debido a las guerras, a la crisis agrícola y al incremento de las rentas que debían pagar a los señores. Aumentó el número de campesinos que emigraban a la ciudad en busca de trabajo; muchas personas recurrieron a la mendicidad y al bandidaje.
La burguesía comercial presentaba grandes diferencias: en Europa occidental era numerosa y potente, incrementó su apoyo a las monarquías absolutistas que les premiaron favoreciendo sus negocios. 



ECONOMÍA EN EL SIGLO XVII

Durante el siglo XVII la economía europea, y en especial la española, vivieron una continua crisis económica, agravada por las guerras (Guerra de los Treinta Años), las epidemias y las malas cosechas. Este período vió también la aparición de nuevas formas industriales y el auge de nuevas potencias comerciales: Francia, Inglaterra y Holanda, que arrebatarán a España y Portugal la preeminencia en las grandes rutas comerciales.



La crisis en la agricultura
La producción agrícola disminuyó, sumándose las sucesivas malas cosechas que provocó el endeudamiento de los campesinos, que tuvieron que vender sus tierras a los señores feudales, lo que provocó el incremento de los grandes latifundios.
La introducción del maíz y de la patata trajeron una cierta recuperación de las producciones agrícolas.
La Guerra de los Treinta Años asoló grandes extensiones en el centro de Europa, norte de Italia y los Países Bajos.

Crisis en la industria y la artesanía
La artesanía entró en crisis, en parte debido al estricto control de los gremios y, también, a la situación de inestabilidad e inseguridad provocada por la guerra. Pese a ello se desarrollaronnuevas formas de producción industrial:
El trabajo a domicilio, por el que la producción se realizaba en el campo por encargo de un comerciante, que le proporcionaba las materias primas y se encargaba luego de vender el producto.
Comienzan a aparecer las primeros talleres, que reunían a numerosos artesanos que recibián el salario de un empresario.

El comercio: crisis y transformaciones
El comercio alcanzó un gran desarrollo, especialmente en Holanda, Inglaterra y Francia, que consiguieron crear sus propios imperios coloniales e introducir sus productos en las colonias portuguesas y españolas.
Inglaterra y Holanda se convertirán en las principales potencias comerciales y marítimas europeas. Ambos países fundaron compañías comerciales (en el caso de Holanda, la Compañía de las Indias Orientales y la Compañia de las Indias Occidentales; o en el de Inglaterra, la Compañía Británica de las Indias Orientales) a las que el Estado cedía el derecho exclusivo sobre determinados mercados.
El auge del comercio estimuló el desarrollo del capitalismo comercial y financiero, que supuso el aumento de la circulación de la moneda y la aparición de las grandes bancas. Este sector se apoyó en los beneficios del comercio y en el aumento de crédito para llevar a cabo nuevos establecimientos comerciales. Es en este momento cuando nacen las grandes bancas de Londres y Amsterdam.







LA GUERRA DE LOS TREINTA AÑOS


La Guerra de los Treinta Años es uno de los acontecimientos más importantes de la Edad Moderna por varias razones:
·    Porque de ella resultó la libertad religiosa para varios Estados.
·    Porque en su transcurso surgieron notables guerreros como Gustavo Adolfo, Wallenstein y Turena.
·    Porque aseguro el predominio de Francia sobre las otras naciones de Europa Central.
·    Porque restableció el equilibrio europeo, roto a raíz de las victorias de Carlos V. Se Entiende por equilibrio europeo el afán de los Estados de Oriente y Occidente de Europa para conservar el mismo poderío, la misma fuerza, a fin de respetarse mutuamente.

Las causas de la guerra fueron de orden religioso, de orden político y de orden internacional.
·    De orden religioso, por el afán del Emperador Fernando II de Alemania por unificar sus Estados, imponiendo el Catolicismo además de las luchas religiosas en Bohemia.
·    De orden Político, por el deseo del mismo Emperador de transformar el Imperio Alemán que era electivo en Imperio hereditario, para dejarle la corona a su hijo. Así mismo por la rivalidad entre el emperador y los varios Príncipes que gobernaban sus Estados.
·    De orden internacional, por el plan de Francia para arruinar a la Casa de Austria, restableciendo el equilibrio europeo junto a la rivalidad comercial de Alemania con Dinamarca y Suecia en el Mar Báltico.


El Tratado de Westfalia (1648) fue el Tratado más importante del siglo XVII y cuyas consecuencias fueron que:
·    El Emperador de Alemania reconoció que los príncipes de su país eran soberanos en cada uno de sus respectivos Estados.
·    Se estableció una completa libertad religiosa en Alemania.
·    Alemania devolvió a Francia las provincias de Alsacia y Lorena.

Como la guerra había sido también contra España, fue necesario firmar con esta nación un tratado aparte y esta fue la Paz de los Pirineos (1659). Según ella, España devolvía a Francia las provincias de Rosellón y Artois, situadas en la frontera con los Países Bajos.
Así terminaba la Guerra de los Treinta Años.


LA EUROPA DEL ABSOLUTISMO

La forma predominante de gobierno en casi toda Europa en el siglo XVII fue la monarquía absoluta, en la que el poder del monarca destacaba por encima de todos los demás estamentos. El absolutismo era el resultado del fortalecimiento del poder real por encima de la nobleza, iniciado a finales de la Baja Edad Media. Había, sin embargo, muchas diferencias entre los diversos reinos y en algunos la monarquía se veía limitada por la intromisión de la nobleza o por el control de las Cortes.

La estructura piramidal y jerarquizada de la sociedad estamental tenía sucúspide en el monarca absoluto, pues él estaba por encima de todos los habitantes de su reino y todos eran sus súbditos, a él sometidos y por él gobernados. Así, el eje central del sistema político de la Europa del Absolutismo, o del Antiguo Régimen, era la monarquía absoluta de derecho divino, según la cual "la autoridad del monarca provenía de Dios, en nombre de quien ejercía el poder".
Como reflejo del poder divino, el monarca poseía un poder absoluto:
  - nombraba a los magistrados, 
  - administraba justicia y
  - dirigía la política exterior. 
  - no se sometía a ningún control y no compartía la soberanía con nadie. 

Todo el Estado residía en él, y la voluntad de sus súbditos estaba englobada en la suya. El ejemplo más completo y conocido de la fórmula política de monarquía absoluta fue la monarquía francesa de los Borbones, sobre todo con Luís XIV, el rey Sol.  

 

A pesar de que, desde un punto de vista formal, todo el poder residía en el monarca, en la práctica estaba auxiliado por unas instituciones que lo asesoraban y ejecutaban sus mandatos. 

El principal órgano de gobierno era el Consejo de Estado, cuyos miembros habían de ser designados por el rey. La complejidad creciente de los asuntos de gobierno, sobre todo en los siglos XVII y XVIII, hizo que se subdividiera en secciones especializadas: Consejos de Finanzas, de Justicia, de Guerra, etc. También había Negociados (secciones especializadas en el tratamiento de asuntos más concretos) y se hizo habitual la designación de Secretarios de Estado, comparables a los actuales ministros.

La administración local estaba en manos de gobernadores o intendentes,  u otros tipos de cargos que tenían atribuciones para aplicar las leyes, mantener el orden, dirigir las obras públicas, la industria, el comercio, o cualquier asunto de gobierno territorial. Estos cargos dependían del monarca y eran revocables a su voluntad.

Una legión de funcionarios y de burócratas se encargaba de ejecutar las órdenes reales, de administrar justicia, de recaudar los impuestos, etc. Su trabajo y su presencia en todo el territorio eran indispensables para hacer funcionar la compleja maquinaria estatal.

El poder del soberano estaba restringido, no obstante, por la ley divina, a la que estaba sometido como cualquier otro; por el derecho natural, conjunto de normas formadas por la costumbre y la tradición, y por las leyes fundamentales de cada reino, que expresaban un mínimo pacto entre el monarca y sus súbditos, que el monarca debía aceptar en el momento de su coronación. Este último caso comprende las limitaciones que los Parlamentos, las Cortes o los Estados Generales imponían al monarca.

Desde la Baja Edad Media fue frecuente que a la Corte formada por nobles y clérigos que aconsejaban al rey, se uniesen los representantes de las ciudades (burgueses). Estos tres grupos constituían las Cortes o Parlamentos.
Su papel era muy limitado y no se deben confundir con los Parlamentos modernos.
Cada estamento deliberaba separadamente y votaba como grupo ante las propuestas del monarca. Sólo tenían ciertas atribuciones en materia fiscal; suplían al monarca en situaciones excepcionales y ratificaban a los nuevos reyes.
Aún así, los monarcas absolutos intentaron marginar a los Parlamentos que podían obstaculizar el ejercicio del poder absoluto, y sólo recurrían a convocarlos en situaciones externas, para pedir aumento de impuestos o ayudas económicas.







PARLAMENTARISMO EN INGLATERRA

Mientras el resto de Europa, especialmente Francia, se encerraban en la monarquías absoluta de origen divino, Inglaterra, ya desde el el siglo XVII concibe otra forma de gobierno que inspirará a los ilustrados (Voltaire, Locke, Montesquieu) y será la base de nuestras democracias.


Su origen hay que buscarlo en las revoluciones del siglo XVII que van quitando poder al rey dándoselo a nobles (que en el absolutismo) son sólo cortesanos que acompañan al rey mientras que en Inglaterra forman la Cámara de los Lores) y a la burguesía (Cámara de los Comunes).
De esta manera el poder se encuentra repartido entre el rey y los dos grupos. El Parlamento (doble) tiene, como nuevas funciones la de aprobar los nuevos impuestos y tiene también iniciativa legislativa (hacer leyes)









Cambios económicos y conflictos de intereses:
Hasta finales del siglo XVI, la monarquía de los Tudor tuvo muchos intereses en común con los burgueses urbanos y con los pequeños propietarios rurales de origen noble la gentry. Sus intereses coincidían en la lucha contra España por el dominio de los mares atlánticos y por el empeño español en restablecer el catolicismo en Inglaterra; y también en la lucha contra las familias más poderosas de la nobleza inglesa —la aristocracia— que arruinaban el país con sus guerras privadas. Pero esta alianza entre la monarquía, la gentry y los burgueses entró en crisis durante los reinados de los reyes Estuardo.
En las primeras décadas del siglo XVII, la riqueza de los burgueses dedicados al comercio y a la producción de mercaderías aumentaba, y también la de la gentry, cuyos miembros se diferenciaron del resto de la nobleza porque se dedicaron a una actividad típicamente burguesa como el comercio.
Mientras tanto, disminuían los ingresos de los nobles más poderosos que tenían como única fuente de riqueza la propiedad de sus tierras. Muchos nobles comenzaron a depender de la monarquía para sobrevivir, y los burgueses entraron en conflicto con el poder absoluto de la monarquía que intentó poner límites al desarrollo de sus actividades económicas.

La lucha por la nueva riqueza
El problema era que los burgueses estaban generando y acumulando una riqueza a la que la monarquía no podía acceder. Para obtener una parte de esa nueva riqueza la monarquía propuso crear nuevos impuestos y aumentar los que ya existían. El Parlamento se opuso porque sus miembros no podían controlar el destino del dinero recaudado. La corona también intentó participar directamente en algunas de las actividades industriales y comerciales, pero el resultado fue aumento de precios, desocupación y descontento general. Para conseguir ingresos, la monarquía comenzó a exigir antiguos derechos feudales y reforzó su alianza con la jerarquía de la Iglesia Anglicana, integrada por grandes terratenientes.

La guerra civil y la abolición de la monarquía
El enfrentamiento por los impuestos continuó. La corona comenzó a exigirlos aunque no tuvieran la aprobación del Parlamento; y los burgueses comprendieron que los cambios económicos que necesitaban sólo se alcanzarían a través de la lucha política. Las familias de comerciantes y terratenientes más poderosas, relacionadas entre sí por negocios comunes y que estaban representadas en las dos cámaras del Parlamento, fueron el núcleo de la oposición al rey Carlos I con el objetivo de lograr un gobierno que representara los intereses de los hombres de negocios.
Durante 1639 y 1640 los burgueses se negaron a pagar impuestos. Pero la crisis se agravó cuando, en 1640, Escocia pretendió separarse de Inglaterra y la Cámara de los Comunes se negó a aprobar los fondos necesarios para equipar y pagar un ejército a las órdenes de Carlos I. La mayoría de los comerciantes, artesanos y aprendices apoyaron a los Comunes y en 1642 comenzó la guerra civil.
En los dos bandos enfrentados, el parlamentario y el realista, había representantes de la nobleza y de los burgueses. Lo que los diferenciaba era que los realistas tenían más fuerza en las regiones agrícolas del norte y el Oeste del país, mientras que el Parlamento encontraba el apoyo en el sur y en el este, regiones en las que predominaban la industria y el comercio. También las ideas religiosas los diferenciaban: el puritanismo respaldaba, en general, al Parlamento, y el anglicanismo, como iglesia oficial, al rey. En el conflicto armado, venció el ejército parlamentario que dirigía Oliverio Cromwell. En 1649, los nobles fueron expulsados del Parlamento, se proclamé la república y el rey Carlos I fue decapitado.

La Gloriosa Revolución:
Después de la muerte de Cromwell, los burgueses más poderosos, que necesitaban paz y orden para sus negocios, llegaron a un acuerdo con la nobleza y, en 1660, la monarquía fue restaurada en la persona de Carlos II Estuardo. Por su parte, el rey aceptaba que correspondía al Parlamento la elaboración de leyes y la aprobación de impuestos.
Pero el acuerdo entre la monarquía y el Parlamento se rompió cuando llegó al trono Jacobo II, católico y con tendencias absolutistas. El nuevo rey no encontró apoyo para restablecer la monarquía absoluta: la nobleza no era católica y, además, sabía que la mayor parte de la sociedad no aceptaba una vuelta al pasado. Esto fue lo que llevó a un nuevo acuerdo entre los nobles y los burgueses, quienes coincidieron en la necesidad de destronar al rey y justificaron su propósito en las ideas del filósofo inglés John Locke.
Convencidos de que el destronamiento del rey en este caso era lícito, en 1688 nobles y burgueses ofrecieron la corona de Inglaterra al príncipe holandés Guillermo de Orange con dos condiciones: debía mantener el protestantismo y dejar gobernar al Parlamento. Jacobo II, abandonado por casi todos los grupos sociales, dejó el trono. Así, sin violencia, triunfó la Gloriosa Revolución (como la llamaron los hombres de la época), que abolió definitivamente la monarquía absoluta e inició en Inglaterra la época de la monarquía parlamentaría.

El parlamentarismo y el desarrollo del capitalismo:
Luego del triunfo de la Gloriosa Revolución, en Inglaterra comenzó a funcionar un sistema de gobierno llamado parlamentarismo. Este sistema aseguró la participación de los súbditos en el gobierno del Estado a través del Parlamento.
Durante el siglo XVII, los grupos comerciales y manufactureros más poderosos controlaron el gobierno parlamentario con el fin de promover sus intereses económicos. Se eliminaron los privilegios reales, aristocráticos y de las corporaciones, los monopolios, las prohibiciones, los peajes y los controles de precios, que obstaculizaban la libertad de comercio y de industria. Se crearon y fortalecieron instrumentos que servían para el desarrollo de las nuevas actividades económicas: se creó el Banco de Inglaterra y se generalizaron las sociedades anónimas, se difundió la tolerancia religiosa y se protegió el progreso de la ciencia.
El Estado inglés promovió especialmente el desarrollo del comercio y de la industria de manufacturas. El Acta de Navegación, que en 1651 estableció que el transporte de todas las mercaderías procedentes de o destinadas a Inglaterra debía hacerse únicamente en naves inglesas, fue el origen del desarrollo de una flota mercante que convirtió a Inglaterra en la dueña de los mares del mundo. Desde el 1700, además, el Parlamento prohibió las exportaciones de lana en bruto y organizó el establecimiento de artesanos extranjeros, con lo que sentó las bases del desarrollo de la industria textil.

lunes, 20 de abril de 2020

REYES CATÓLICOS






 
Esquema explicativo sobre la creación del Estado Moderno en la península Ibérica.


POLÍTICA MATRIMONIAL DE LOS REYES CATÓLICOS

AUSTRIAS MAYORES












CARLOS V

Carlos V, en España sería Carlos I, reina en el siglo XVI, nieto de los Reyes Católicos. Con él empieza la dinastía de los Austrias.
Hereda un gran imperio: España, los territorios de América y una gran parte de Europa: Austria, Paises Bajos, Nápoles, Sicilia, etc. Además es nombrado emperador de Alemania con el nombre de Carlos V.
Como no puede administrar todos los territorios, reorganiza el Estado, nombrando una gran cantidad de funcionarios.
Casi la mitad de su reinado lo emplea en el arreglo de conflictos, como la guerra entre protestantes y católicos que se desata en los estados Alemanes.





ESPAÑA DEL SIGLO XVI




FELIPE II

En 1556 comenzó el reinado de Felipe II, el sucesor de Carlos I. Gobernaba un inmenso imperio formado por los territorios de la península, algunos del sur de Italia, los Países bajos y las posesiones castellanas en América y Asia.
Reinó sobre un gran conjunto de territorios de Europa (Castilla, Aragón, Navarra, Portugal, Países Bajos, Sicilia, Nápoles, Cerdeña y Milán, entre otros), África (Mozambique, Orán y Túnez), Asia (islas Filipinas y zonas de la India) y América (virreinatos de Nueva España, Perú y Brasil; es decir, toda la América conocida hasta entonces).


Durante su reinado subieron los precios de algunos productos y disminuyó la cantidad de oro que llegaba desde América. la población se empobreció entonces.

Rebelión de los moriscos. En 1568, los moriscos de las Alpujarras de Granada (descendientes de los musulmanes que habían vivido allí durante la edad media) se sublevaron. Esta rebelión fracasó tres años después.

Incorporación de Portugal. Felipe II era nieto del rey portugués Manuel I el Afortunado. Por eso, reclamó el trono de este reino, y de este modo, en 1581, Felipe II incorporó Portugal (y todas las colonias portuguesas) a sus dominios.

Fuera de España, Felipe II derrotó a Francia y venció a los turcos en la Batalla de Lepanto, en 1571. Posteriormente, los Países Bajos se sublevaron contra el dominio español, iniciándose una guerra que costaría muchas vidas y agotaría las reservas de oro de España.

Guerras con Francia. 
Las guerras entre España y Francia habían comenzado durante el reinado de Carlos I, y continuaron durante los primeros años del de Felipe II, pero acabaron pronto. En 1557, las tropas españolas e imperiales derrotaron a las francesas en la batalla de San Quintín. Dos años después, España y Francia firmaron la Paz de Cateau-Cambrésis.
Guerra de los Países Bajos. 
En 1566, las provincias del norte de los Países Bajos españoles se levantaron contra Felipe II. Comenzó, así, una guerra que duraría más de ochenta años. En 1579, esas zonas pasaron a llamarse Provincias Unidas.

Guerra con el Imperio otomano. 
El Imperio otomano era la principal potencia musulmana de aquella época. Felipe II consiguió crear una gran flota de diversas naciones cristianas, la Liga Santa, que derrotó a los barcos del Imperio otomano en la batalla de Lepanto (1571).

Guerra con Inglaterra. En 1585, Inglaterra decidió ayudar a las Provincias Unidas en su guerra contra España. Felipe II formó una gran escuadra, la Armada Invencible, para invadir Inglaterra; pero esta sufrió una gran derrota en 1588. El conflicto entre España e Inglaterra continuó hasta 1604.










ECONOMÍA Y SOCIEDAD EN EL SIGLO XVI

En el siglo XVI se produjo una gran demanda de productos para las nuevas tierras de América, un gran crecimiento del comercio, y la llegada de oro y plata de las minas americanas. esta situación podría haber mejorado las condiciones económicas y sociales de la población, pero no fue así, la entrada de estos metales provocó un efecto de subida de los precios una revolución en los precios, que hizo disminuir el poder adquisitivo de las clases populares reduciendo su nivel de vida











martes, 17 de marzo de 2020

CAMBIOS RELIGIOSOS EN EUROPA




REFORMA PROTESTANTE














LUTERANISMO

El origen de la Reforma Protestante fueron las 95 tesis de Wittenberg en 1517. En ellas se niega el poder de las indulgencias y se critica el poder del Papado.





A la vez aparecen algunas ideas que serán centrales en el futuro protestantismo como es la justificación por la fe.
Lutero, Bucero y Melanchton desarrollan a lo largo de varios años toda una teología protestante que irá evolucionando según los propios acontecimientos internacionales.

Sus puntos clave son los siguientes:

  - La salvación solo es posible por la fe y el sacrificio de Cristo.
Lutero tenía una visión muy pesimista del hombre. Lo veía muy pequeño ante el poder de Dios e inclinado hacia el mal. Por eso termina por pensar que de nada valen las obras si no existe una verdadera fe que sólo Dios puede conceder. Esto es lo que se llamará Justificación por la fe: si queremos salvarnos sólo podemos abandonarnos a la voluntad de Dios, creyendo absolutamente en él.

  - Las Sagradas Escrituras (Biblia) son la máxima autoridad
Por encima de papas y concilios, cualquier hombre puede interpretarlas (Libre Examen). El buen cristiano debe leer la Biblia y pensar sobre ella.

 - La absolución (perdón) de los pecados sólo depende de un verdadero arrepentimiento.
Para ello ya no se necesita un sacerdote que nos confiese y es, otra vez, un acto privado.
Todos los cristianos pertenecen al orden espiritual, eliminando todo tipo de jerarquía (iglesia invisible). Sin embargo, tras las revueltas de campesinos y nobles, Lutero va cambiando este punto en busca de un orden que no degenere en disturbios. Aparecen así los Guías Espirituales o pastores, sin orden sacerdotal (ni celibato).

  - Solo hay dos sacramentos, Bautismo y Eucaristía. 
Son los únicos instituidos en las Escrituras, mientras que se niega el Purgatorio, el culto a la Virgen y los Santos. En la Eucaristía no está presente la sangre de Cristo. Es solo una conmemoración.

Todos estos cambios no gustaron al Papado y junto al emperador Carlos V intentó acabar con los luteranos.

A partir de entonces, la disputa recorre Europa y el Papa León X le exige a Lutero que se retracte.
Como no lo hace, finalmente es excomulgado en enero de 1521. Interviene el emperador Carlos V y llama a Lutero a la Dieta de Worms. En ella es escuchado, y finalmente por el Edicto de Worms, en mayo del mismo año, es desterrado del Imperio.

Federico de Sajonia acoge a Lutero, que había apelado al sentimiento nacional alemán. Su difusión por el Imperio alemán es muy rápida y está relacionado con el rechazo de la influencia italiana y los deseos de los príncipes alemanes de independencia frente al emperador.
Además muchos se enriquecieron quedándose con las tierras de los obispados y conventos.


Tras el fracaso de las negociaciones Carlos V trató de combatir al protestantismo con las armas.
Los protestantes se organizarán en la liga Smalkalda, dirigida por Felipe de Hesse.
Esta liga es derrotada en la batalla de Muhlberg (1547),pero la victoria resultó inútil, pues no logró el fin del luteranismo, con firme arraigo en las clases populares.
Posteriormente, la traición de Mauricio de Sajonia casi consigue que Carlos V sea derrotado en Innsbruck (1551).
Finalmente se llega a firmar la paz de Augsburgo (1555), que establece  que cada príncipe elige la religión de su territorio.
La unidad religiosa en Europa se ha roto definitivamente







LA CONTRARREFORMA

Como respuesta y para frenar la expansión de las ideas promovidas por la reforma protestante, la Iglesia: comenzó una lucha contra los protestantes:

En 1542 se produjo la creación del Santo Oficio (Inquisición): Tribunal que perseguía la herejía.
En 1558 se produjo la creación de la Congregación del Índice: Junta de clérigos que elaboraba una lista de libros   prohíbidos para los creyentes.

La Iglesia se reformó internamente con el Concilio de Trento (1545-1563):
  + Condenando los principios protestantes y reafirmando la doctrina ortodoxa:
      - Fe operativa.
      - Los siete sacramentos fueron instituidos por Jesucristo.
      - Culto a la Virgen y a los santos.
      - La Vulgata de san Jerónimo única traducción de la Biblia para interpretar permitida.
  + Cambiando algunas costumbres inadecuadas:
      - Prohibición de vente de indulgencias.
      - Creación de seminarios para mejorar la formación del Clero.
      - Obispos en su diócesis y párrocos en su parroquia.
      - Instancia a llevar una vida ejemplar a los clérigos.

De esta manera se difundieron las ideas de la Contrarreforma:
  + Con la reforma de las instituciones relajadas.
  + Con la aparición de la Compañía de Jesús de San Ignacio de Loyola, instrumento más importante de la difusión de las nuevas ideas mediante la predicación y la enseñanza.






LA INQUISCIÓN












martes, 10 de marzo de 2020

PUEBLOS PRECOLOMBINOS

América tiene un poblamiento muy antiguo que se remonta a más de 35.000 años. A los pueblos anteriores a la llegada a Colón los denominamos precolombinos.
Cuando llegaron los europeos, los pueblos que lo habitaban habían desarrollado prósperas civilizaciones y grandes imperios: aztecas, mayas e incas. 
Todos vivían del sector primario (agricultura y ganadería), utilizaban la piedra como material básico y no conocían la rueda ni tenían animales de tiro. 
Como Colón creía haber llegado la India, denominó a estas tierras como las Indias.








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